Gira la ruleta y saca una letra aleatoria A-Z para jugar a Stop, Basta o Tutti Frutti. Quita las letras difíciles y elige entre seis alfabetos.
Sepáralas con espacios o comas. Da igual si van en mayúscula.
Las letras se sacan con el generador de números pseudoaleatorios del navegador. Es de sobra justo para juegos, clase o sorteos, pero no es una fuente criptográfica: no lo uses para contraseñas ni claves.
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Pulsa el botón, gira la ruleta y ya tienes letra. Eso es todo. Es la herramienta para el juego de papel y lápiz que conocerás como Stop, Basta, Tutti Frutti o Alto el Lápiz según dónde juegues: una letra y todos a escribir. También puedes sacar varias letras de una vez para juegos de palabras, quitar las que nadie quiere que salgan, dejar solo vocales o consonantes y cambiar entre seis alfabetos.
Un generador de letras aleatorias elige una letra del abecedario sin que intervenga ninguna preferencia humana. Este aplica el barajado de Fisher-Yates sobre el generador de números pseudoaleatorios del navegador, de modo que todas las letras del grupo que hayas elegido tienen la misma probabilidad de salir. Es aleatoriedad de sobra para un juego, un sorteo en clase o un ejercicio de fonética. No es un generador criptográfico, así que no debe usarse para contraseñas ni claves.
Probabilidad de cada letra
Una letra por ronda para el juego de categorías, se llame Stop, Basta, Tutti Frutti, Alto el Lápiz o Bachillerato donde vivas. Quita antes las letras difíciles y las rondas se juegan solas.
Saca una letra y pregunta su nombre, su sonido y una palabra que empiece por ella. El color separa vocales de consonantes de un vistazo.
Deja solo vocales o solo consonantes para trabajar un sonido concreto, y toca una letra para oírla leída en el idioma correcto.
Siete letras de golpe te dan un atril para construir palabras, igual que reparten las fichas los juegos de mesa.
Asigna una letra a cada opción y deja que decida la ruleta. Resuelve una elección más rápido que una conversación.
Saca letras griegas, cirílicas o hebreas al azar para practicar el reconocimiento, y escucha cada una pronunciada por una voz de ese idioma.
Quien canta la letra siempre lleva ventaja, por honesto que sea. Una ruleta quita la discusión antes de que empiece.
Con la Q, la X o la Ñ la ronda se acaba antes de empezar. Quítalas una vez y todas las tiradas siguientes se pueden jugar.
Desactiva las repeticiones y cada letra solo puede salir una vez, así que una partida larga no repite ronda hasta agotar el abecedario.
Griego para matemáticas y física, cirílico y hebreo para practicar idiomas, español con la eñe y alemán con las diéresis y la ese fuerte.
Es el mismo juego con muchos nombres: alto el lápiz en España, stop en Colombia, Chile, Venezuela, Bolivia y Costa Rica, tutti frutti en Argentina, Perú, Paraguay y Uruguay, y basta en México y Guatemala. También se le dice bachillerato, mercadito o párame la mano según la zona.
Casi todas las reglas de la casa quitan la Q, la X, la W y la Ñ, y muchas veces también la K y la Y, porque hay muy pocas palabras que empiecen por ellas. El ajuste de juego de mesa las quita por ti y puedes editar la lista.
Sí, hasta 100 de una vez. Con las repeticiones desactivadas solo puedes sacar tantas letras como tenga el alfabeto, y el resultado te avisa cuando ha ajustado tu petición para que quepa.
Solo si tú lo permites. Las repeticiones vienen activadas, que es lo que quieres cuando cada tirada es una ronda nueva. Si las desactivas, el generador baraja el abecedario y reparte de ahí.
No. Las letras salen del generador de números pseudoaleatorios del navegador, pensado para ser rápido y estar bien repartido, no para resultar impredecible para un atacante. Vale para jugar y para clase, y no vale para nada que deba ser secreto.
Porque el hebreo es un abyad: sus 22 letras son todas consonantes y las vocales se escriben con niqud, los puntos y rayas que se colocan alrededor de las letras. Cuatro letras (alef, he, vav y yod) pueden hacer las veces de vocal y se conocen como matres lectionis, así que el filtro te ofrece esas en lugar de vocales.
En mayúscula se convierte en la ese fuerte mayúscula, que el Consejo de Ortografía Alemana admite desde 2017. En la escritura corriente se sustituye por una doble ese, pero eso serían dos caracteres y esta herramienta saca letras sueltas.
Es uniforme, que es lo que importa aquí: el barajado de Fisher-Yates da a cada letra del grupo la misma probabilidad, sin favorecer el principio ni el final del abecedario. La fuente es el generador pseudoaleatorio del navegador, así que en teoría la secuencia es reproducible y en la práctica es impredecible para cualquier juego.
Inglés 26, español 27 con la eñe, griego 24, ruso cirílico 33, hebreo 22 y alemán 30 contando las tres diéresis y la ese fuerte. El número aparece junto a cada alfabeto en el selector.