Calcula lo que de verdad ganó una inversión: rentabilidad total, tasa anualizada y rentabilidad real ajustada por inflación, con aportaciones incluidas.
Lo que pusiste, lo que vale ahora y cuánto tiempo la mantuviste.
La media histórica de EE. UU. es del 3,07 % anual (IPC, 1928-2025). Ponla a 0 para ver solo la rentabilidad nominal.
La rentabilidad pasada describe lo que ocurrió, no lo que ocurrirá. Esta herramienta es educativa y no constituye asesoramiento de inversión.
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Un saldo que pasa de 10.000 US$ a 15.000 US$ es una rentabilidad total del 50 %, pero en cinco años eso es un 8,45 % anual, y tras una inflación del 3 % queda en un 5,29 %. Las tres cifras describen la misma inversión y responden preguntas distintas. Esta calculadora te da las tres a la vez y resuelve el caso que casi ninguna herramienta cubre: el dinero añadido por el camino.
La tasa de rentabilidad es la ganancia o la pérdida de una inversión expresada como porcentaje de lo que aportaste. La rentabilidad total abarca todo el periodo; la tasa anualizada la reformula como una cifra anual equivalente para poder comparar inversiones de distinta duración; y la tasa real descuenta la inflación para mostrar lo que el dinero ganó realmente en poder de compra. Las tres pueden apuntar en direcciones distintas: una cuenta de ahorro al 2 % tiene una rentabilidad nominal positiva y una real negativa.
Rentabilidad real (ecuación de Fisher)
Las tasas anualizadas ponen en igualdad de condiciones una inversión de dos años y otra de nueve.
El modo de aportaciones despeja la tasa ponderada por dinero, que es la medida honesta cuando llevas años aportando cada mes.
Verás al instante si la cuenta le gana a la inflación o si está perdiendo en silencio.
Anualizar un resultado de seis meses muestra qué implica ese ritmo y deja claro cuánto de la cifra es extrapolación.
Una ganancia del 100 % es excelente en tres años y mediocre en treinta. Sin el periodo, una cifra de rentabilidad total no se puede juzgar.
Entre 1928 y 2025 los precios en EE. UU. subieron un 3,07 % anual. Cualquier rentabilidad por debajo de eso perdió poder adquisitivo, por muy positivo que pareciera el saldo.
Una caída del 50 % seguida de una subida del 50 % promedia cero, pero te deja un 25 % por debajo. La tasa anualizada refleja ese 25 %; una media simple no.
El dinero ingresado cerca del final apenas tuvo tiempo de capitalizar. Dividir el saldo final entre todo lo aportado les concede el periodo completo y maquilla el resultado.
Para una aportación única, divide el valor final entre el inicial, eleva el resultado a 1 dividido entre el número de años y resta 1. Con 10.000 US$ que llegan a 15.000 US$ en cinco años: (15.000 ÷ 10.000)^(1/5) − 1 = 8,45 % anual.
Se divide, no se resta. La tasa real es (1 + nominal) ÷ (1 + inflación) − 1. Con un 10 % nominal y un 3 % de inflación da un 6,80 %, no el 7 % que sale al restar. La diferencia es el término cruzado, y crece a medida que suben ambas tasas. Es la ecuación de Fisher.
La rentabilidad total es la ganancia completa del periodo completo, sin referencia al tiempo. La anualizada es la tasa anual constante que habría producido el mismo resultado. Una rentabilidad total del 100 % es un 100 % anual en un año y un 7,18 % anual en diez.
Se capitaliza, no se multiplica. Una ganancia del 20 % en seis meses se anualiza como 1,20² − 1 = 44 %, no 40 %. Trata cualquier cifra anualizada de un periodo corto como una extrapolación: supone que el ritmo se mantiene el resto del año, y rara vez es así.
Porque una fórmula de principio a fin da por hecho que todo el dinero estuvo invertido durante todo el periodo. Si aportas cada mes, la última aportación trabajó un mes y la primera trabajó años. La calculadora pasa entonces a una rentabilidad ponderada por dinero: la tasa interna de retorno, que despeja la única tasa que equilibra todos los flujos de caja.
Depende del riesgo asumido y de lo que hiciera la inflación. Como referencia, el S&P 500 rindió alrededor de un 10,0 % anual nominal entre 1928 y 2025, o cerca de un 6,7 % anual una vez descontada la inflación. Los bonos corporativos con grado de inversión rindieron en torno a un 6,6 % nominal en el mismo periodo.